COBRE

El cobre posee diversas aplicaciones industriales y agropecuarias. Cabe destacar su uso como fumigante contra hongos en viñas, frutales y granos; también se le utiliza en empresas ganaderas, fundamentalmente en forma de sulfato de cobre para pediluvios contra el foot-rot, así como para el control de distoma hepático mediante la eliminación del caracol vector de este parásito en cursos de agua usados para abrevar al ganado. Los ovinos son más lábiles que los bovinos a la intoxicación por este metal.

Tipos de intoxicacion

1.Intoxicacion aguda
La intoxicación aguda por cobre ha sido experimentalmente causada en ovinos y en terneros mediante la administración oral del elemento en dosis de 20-100 mg/kg de peso, las que debieron elevarse a 200- 800 mg/kg de peso vivo para causarla en bovinos adultos. El cobre metálico produce fuerte inflamación de la mucosa gastrointestinal, por lo que la intoxicación aguda está caracterizada por severa gastroenteritis, con lesiones hemorrágicas y necróticas en el tracto digestivo. Los animales afectados generalmente se observan letárgicos y presentan sed intensa y odontoprixis; la muerte se produce a las 24-48 horas por deshidratación y/o perforación intestinal. Se ha descrito la presentación de intoxicación aguda por cobre en ovinos que, movidos por la sed (tras arreos prolongados en que no se atendieron debidamente las necesidades de ingesta hídrica del ganado), bebieron la solución de sulfato de cobre usada en pediluvios; por otra parte, en diversas partes del mundo se la ha descrito al administrarse oxicloruro de cobre u otras sales del metal de manera accidental al ganado ovino y bovino. En estos casos se ha observado cólico severo, tialismo, diarrea acuosa de tipo hemorrágico (a veces de color gris verdoso, según el producto que la haya causado), apreciándose visos metálicos en el excremento; antes de la muerte –la cual ha ocurrido desde horas a días después de la ingestión del tóxico- pueden apreciarse fenómenos nerviosos (convulsiones, parálisis posterior). La intoxicación aguda por cobre es en la actualidad poco frecuente; su tratamiento es exclusivamente sintomático.


2.Intoxicación crónica
La intoxicación crónica por cobre afecta a los rumiantes, y entre éstos de preferencia a los ovinos. Esta forma de la intoxicación obedece a ingestión prolongada de cantidades pequeñas del metal, el cual se acumula en el organismo hasta alcanzar niveles tóxicos. Las manifestaciones clínicas del problema pueden tardar semanas a meses en presentarse, dependiendo ello de la dosis de cobre diariamente ingerido y de los niveles dietéticos de otros elementos que -como el molibdeno, el calcio y el zinc- pueden modificar la absorción intestinal del cobre.
En nuestro país, la intoxicación crónica por cobre ocurre:

A. A través del agua de bebida, fundamentalmente cuando los recursos hídricos son contaminados con relaves provenientes de minas de cobre o residuos industriales líquidos de industrias procesadoras del metal.
B. Al ingerirse pastos contaminados por emanaciones de industrias procesadoras de mineral de cobre que contaminan terrenos de uso agropecuario.

La intoxicación crónica en rumiante posee tres fases:
A. Prehemolítica. Corresponde a un período de acumulación orgánica de cobre de duración variable, en el cual el metal se acumula progresivamente en los órganos (especialmente en hígado y riñón). Se trata de una fase asintomática; sólo poco antes de iniciarse la segunda fase podrían detectarse algunos síntomas inespecíficos, o bien anormalidades de bioquímica clínica que sugieren daño hepático.
B. Hemolítica. La acumulación tisular de cobre afecta la membrana celular y lisosomal; la peroxidación de los lípidos de membrana provoca daño celular el cual, sobrepasado un límite de dificil cuantificación, causa la brusca excreción del cobre acumulado en los tejidos al torrente sanguíneo, con severa destrucción de eritrocitos (hemólisis). En esta fase se observa apatía, anorexia, disnea, taquicardia, hemoglobinuria marcada (orina de color rojizo a casi negro) y anemia; se aprecia ictericia cuando el animal sobrevive lo suficiente para que este signo alcance a desarrollarse.
C. Posthemolítica. Esta fase está caracterizada por crisis menores de hemólisis, también provocadas por escape del cobre celular, y por los signos causados por grave daño hepático y renal. Si bien los animales afectados pueden morir a consecuencias de una severa crisis hemolítica, o tras sufrir crisis menores repetidas, pueden sobrevivir -aunque en malas condiciones- y deben eliminarse de las explotaciones por resultar improductivos.


Aspectos diagnosticos
El hemograma de los animales que se encuentran en la segunda o tercera fase de la intoxicación muestra una anemia intensa con cuerpos de Heinz y metahemoglobinemia; ambos fenómenos obedecen al stress oxidativo que produce el cobre metálico en la hemoglobina. En la necropsia se observan lesiones propias de un fenómeno hemolítico severo:
- Hígado aumentado de volumen, friable, de color café amarillento o definitivamente amarillo
- Bazo aumentado de volumen, friable y de color muy oscuro
- Riñones aumentados de volumen, friables y de color muy oscuro a negro azabache
- Ictericia (si los animales afectados sobreviven el tiempo suficiente para que el fenómeno se desarrolle) y hemoglobinuria
La histopatología muestra degeneración y necrosis de los hepatocitos y del epitelio tubular renal.

hemo
Ictericia

Hígado ictérico; riñones de color oscuro por hemoglobinuria

Riñón negro azabache por hemoglobinuria

Existiendo sospecha de muerte por intoxicación crónica por cobre, es perentorio investigar la concentración del metal en hígado. Los valores normales del elemento en este órgano fluctúan ordinariamente entre 200 y 400 ppm MS en animales adultos; en casos positivos de intoxicación tales cifras suelen duplicarse o triplicarse. En un cuadro masivo de intoxicación descrito en Chile por Parada et al.(1985) se observó un nivel hepático promedio de 953 ppm, siendo el correspondiente valor en animales normales de 193 ppm; el análisis del metal en pelo arrojó un valor promedio de 119 ppm, contrastante con un nivel de sólo 8,2 ppm en controles sanos. Valores de cobre en agua de bebida del orden de 1-2 ppm son normales, así como niveles del elemento variables entre 8 y 11 ppm MS en muestras de vegetales no contaminados por vía aérea con cobre.

Tratamiento
Unicamente sintomático y siempre que este resulte económicamente aconsejable.


INTOXICACION CRONICA POR COBRE EN OTRAS ESPECIES

1.Cerdos
El cobre es usado en la crianza de cerdos como aditivo a la ración, ordinariamente en dosis de 125-250 ppm. La intoxicación crónica por cobre en esta especie es rara, casi siempre debida a defectuosa dosificación o mezcla inadecuada del metal en el alimento. Pocas veces la afección cursa con fenómenos hemolíticos, predominando en el cuadro clínico-patológico las manifestaciones de daño hepático y renal.

2.Perros
La intoxicación crónica por cobre en caninos es un trastorno genético de tipo autosomal recesivo, el cual impide la adecuada excreción biliar del cobre proveniente de los alimentos. La afección se ha descrito fundamentalmente en la raza Bedlington Terrier, aunque parece existir también en otras razas. El problema origina manifestaciones hepáticas y neurológicas, teniendo muchas semejanzas con la llamada “degeneración hepatolenticular" o enfermedad de Wilson en el ser humano. Tampoco hay en este caso manifestaciones hemolíticas significativas, presentándose intranquilidad, pérdida de peso, vómito, diarrea, dolor a la palpación hepática e ictericia como síntomas más frecuentes.

 

EL PROBLEMA DE LOS TRANQUES DE RELAVE PARA LA TOXICOLOGIA VETERINARIA EN CHILE

Para la obtención de cobre en nuestro país se utiliza especialmente la hidrometalurgia, que precisa de grandes volúmenes de agua. No más del 3% del material extraído del mineral cuprífero corresponde al cobre que se desea producir, descartándose el porcentaje restante en forma de solución (relave). En términos generales, los relaves están compuestos por sólidos que no presentan mayor interés económico (55%) y por agua (45%). El relave se acumula en estanques construidos en quebradas o en cauces de ríos, provistos de una presa de cierre (tranques de relave); en éstos, los sólidos son separados mediante decantación y las "aguas claras" resultantes ordinariamente se reutilizan o se evacuan a un cuerpo de agua para deshacerse de ellas. Idealmente, los tranques se construyen en terrenos que no permitan una significativa percolación del relave a capas profundas del suelo (lo que pudiera contaminar aguas subterráneas) y que no causen accidentes contaminantes de aguas superficiales o de suelos aledaños por deslizamiento del terreno o filtraciones. Durante largo tiempo los tranques de relave de minas ubicadas en la cordillera andina se construyeron en altura; no obstante, a consecuencias del terremoto de 1965, cuando la ruptura del tranque de la mina El Soldado causara una avalancha que arrasó el pueblo El Cobre (con muerte de 280 personas) en la V Región, los tranques se construyen en los valles y el relave es llevado a ellos desde las plantas concentradoras -cercanas a las minas- a través de ductos o canales.

En 1949, la contaminación del río Cachapoal por relaves provenientes del mineral El Teniente (VI Región) ocurrió aguas arriba de la bocatoma de un sistema de canales y acequias que servían tanto para irrigación de terrenos agrícolas como para bebida del ganado, causando mortalidad especialmente de ovinos y bovinos. Desde entonces vienen reportándose derrames de relave, con o sin daño para la ganadería local, desde los tranques mismos o bien desde los ductos que conducen el relave a éstos. Sólo en lo que va corrido del siglo XXI se han producido derrames que han contaminado al río Elqui (2002) en la IV Región, y a terrenos de uso agropecuario tanto en la zona de Til-Til (tranque Ovejería,2005) en la Región Metropolitana, como en Alhué (estero Carén,2006), en la VI Región.

Tranque de relave

Los sólidos que constituyen el relave no sólo contienen cobre sino que otros componentes del material extraído y sustancias químicas utilizadas en diferentes fases del proceso metalúrgico.Entre las sustancias de mayor importancia halladas en los relaves de la minería chilena se encuentran cobre, hierro, molibdeno,arsénico,plomo y diversos sulfatos. Esto hace que la intoxicación del ganado por consumo de aguas contaminadas con relaves no provoque una intoxicación pura por cobre, sino que un problema en el cual participan diversas sustancias.

Referencias

1.McGuirk SM, Semrad SD. 2005.Toxicologic emergencies in cattle. Vet Clin N. A.: Food Anim. Pract. 21:729

2.Ortolani EL et al. 2004. Acute sheep poisoning from a copper sulfate footbath. Vet Human Toxicol 46:315

3.Parada R et al. 1985. Intoxicación crónica por cobre de origen industrial en bovinos de carne. Arch Med Vet 17: 53

4. Parada R et al. 1987.Industrial pollution with copper and other heavy metals in a beef cattle ranch. Vet Hum Toxicol. 29: 122

5.Thompson LJ. Copper. En: Veterinary Toxicology: Basic and Clinical Principles (Gupta RC, ed.) Academic Press, New York, 2007

(Actualizado el 03/02/2013)