FOTOSENSIBILIZACION

INDICE
Tipos de fotosensibilizacion
Cuadros de origen incierto
Plantas fotosensibilizantes
Aspectos clinicos
Tratamiento

La fotosensibilización es una hipersensibilidad orgánica a la luz solar, la cual activa a un agente fotodinámico (AF) que se ubica en la epidermis, en las mucosas y -con frecuencia- también en la córnea, al difundir al humor acuoso. La activación del AF se produce en la piel despigmentada, así como en áreas escasamente protegidas de la irradiación solar o cubiertas por pelo blanco; como consecuencia de la activación del AF en la piel se desarrolla una dermatitis aguda. Sólo en raras ocasiones la fotosensibilización afecta a zonas de piel pigmentada o cubierta por pelo de color oscuro, y aún más raramente produce fenómenos generales. La mayor parte de los AF son sustancias coloreadas que fluorecen cuando son activadas por radiaciones de apropiada longitud de onda. Si bien un número significativo de sustancias naturales y artificiales poseen propiedades fotosensibilizantes, pocas tienen verdadera importancia en la práctica médica veterinaria.


MECANISMO


Aunque la mayoría de los AF son activados por radiaciones de longitud de onda comprendidas dentro del espectro visible, existe evidencia de que al menos algunos de ellos pueden ser también activados por radiaciones ultravioleta. Desde el limitado conocimiento actual del mecanismo de fotosensibilización, se postula que las moléculas del AF absorben energía radiante en longitudes de onda adecuadas para ello y pasan a un estado de alta energía, generalmente en presencia de oxígeno, pudiendo entonces activar a sustratos apropiados en el tegumento. Se ha sugerido, además, que los radicales libres formados en dichas reacciones alterarían estructuralmente los componentes lipídicos de las membranas celulares, especialmente de los lisosomas, y que sustancias escapadas de los lisosomas alterados causarían la dermatitis aguda que caracteriza a la fotosensibilización.


TIPOS DE FOTOSENSIBILIZACION

Existen tres tipos de fotosensibilización de etiopatogenia razonablemente entendida, que se describen a continuación.

1.FOTOSENSIBILIZACION PRIMARIA (TIPO I)
Este tipo de fotosensibilización es generalmente causada por un AF que se ingiere con los alimentos, de los cuales es un componente normal. Tales sustancias sortean la destrucción producida por los procesos digestivos, así como los mecanismos de inactivación y excreción hepática, alcanzando la piel mediante la circulación general. Constituyen ejemplos clásicos de fotosensibilización primaria la causada por consumo de pasto o hierba de San Juan (Hypericum_perforatum) y por trigo sarraceno (Fagopyrum_esculentum), cuyos respectivos AF son la hipericina y la fagopirina. Algunos AF pueden también producirse en el organismo cuando se ingieren sus precursores, los cuales frecuentemente son medicamentos; fué bien conocido el caso del sulfóxido de fenotiazina, cuyo precursor (fenotiazina) fuera ampliamente utilizado como antiparasitario interno en el ganado. También es posible que ocurra este tipo de fotosensibilización cuando el AF contacta directamente con la piel por encontrarse incorporado a pomadas, cremas u otros productos de uso tópico; el bergapteno y el psoraleno constituyen modelos de este tipo de sustancias, de escasa importancia para la medicina veterinaria.

Fig.1 Pasto o hierba de San Juan

http://cal.vet.upenn.edu/

El llamado hipericismo es la fotosensibilización primaria producida por el pasto o hierba de San Juan (Fig.1) y otras plantas del género Hypericum. La hipericina es un pigmento que se encuentra al estado semisólido en las manchas negras dispersas en la superficie de las hojas, tallos y pétalos florales del vegetal; también se le encuentra en el líquido contenido en vesículas que semejan perforaciones al mirar al trasluz las hojas. Este AF se encuentra en la planta en todo momento y persiste cuando ella se seca o es henificada. Los bovinos, ovinos y equinos son los animales preferentemente afectados por el hipericismo. El fagopirismo es la fotosensibilización primaria causada por la fagopirina presente en el trigo sarraceno, planta desaparecida del territorio nacional.


2. FOTOSENSIBILIZACION POR METABOLISMO ABERRANTE DE PORFIRINAS (TIPO II)

En la llamada “porfiria eritropoyética bovina”, afección de índole genética y de presentación esporádica en todo el mundo, se forman isómeros de porfirina de la serie I (uroporfirina I y coproporfirina I) en vez de los isómeros de la serie III que normalmente utiliza el organismo para la síntesis del grupo hem. Los isómeros de la serie I son AF, por lo que la fotosensibilización se manifiesta tempranamente, en terneros de corta edad que se exponen a la luz solar. Caracteriza a este tipo de fotosensibilización la coloración café de los huesos y el tono rosado de los dientes (por lo que a esta enfermedad se le conoce también con el nombre de “diente rosado”). Los huesos, los dientes y la orina fluorecen al ser irradiados por luz ultravioleta.


3. FOTOSENSIBILIZACION HEPATOGENA (TIPO III)

Esta forma de la afección se produce por un daño importante del parénquima hepático, que incapacita al órgano para inactivar al AF, o bien al existir una colestasis que impide su adecuada excreción biliar. En la generalidad de los casos el AF se trata de filoeritrina, una sustancia derivada de la degradación bacteriana de la clorofila en el intestino. Diversas sustancias inductoras de hepatotoxicidad o colestasis pueden originar fotosensibilización tipo III; esta puede tratarse del único síntoma del problema o bien, como es más frecuente, suele ser parte de las manifestaciones clínicas de enfermedades conocidas con nombres diversos. Entre ellas se encuentra el llamado “eczema facial”, afección descrita en nuestro país; se trata de una intoxicación por esporidesmina, toxina del hongo Pithomyces_chartarum que causa necrosis hepática y colestasis. El hongo es saprófito de la ballica inglesa (Lolium_perenne) y suele causar alta mortalidad; la fotosensibilización es parte de la sintomatología de los cuadros no mortales, ya que el rápido curso del cuadro mortal ordinariamente evita la presentación de fotosensibilización.

Se describen en el extranjero otras enfermedades que -ordinariamente causadas por plantas ajenas al contexto nacional- pueden cursar con fotosensibilización tipo III. Entre ellas el “ngaio”, causada por consumo de Myoporum_laetum en Nueva Zelandia; la “tribulosis”de Sudáfrica y Australia, por consumo de Tribulus_terrestris, y el “yellow big head” causado en ambos países por Panicum_miliaceum. Cabe también señalar la intoxicación provocada en Norteamérica por Agave_lechuguilla, así como la originada en diversas latitudes por Lantana_camara. Dentro del mismo contexto debe mencionarse la “lupinosis”, enfermedad que corresponde a una intoxicación causada por el consumo de lupino forrajero (Lupinus_spp) contaminado con las toxinas (phomopsinas) hepatotóxicas del hongo Phomopsis_leptostromiformis.

Es también importante señalar a los senecios (Senecio_spp) como potenciales inductores de fotosensibilización tipo III, debido al carácter hepatotóxico de los alcaloides pirrolizidínicos que contienen; no obstante, tal fenómeno no destaca particularmente en los cuadros de intoxicación por senecio o margarita amarilla (Senecio_erraticus) descritos en nuestro país. Otras plantas ricas en alcaloides pirrolizidínicos se encuentran en los géneros Crotalaria (no descrito en Chile), Amsinckia, Echium y Heliotropium. Cabe referirse, por otra parte , a la intoxicación por algas de agua dulce (Microcystis_spp, Anabaena_spp, Anacystis_spp y otras) que pueden causar fotosensibilización hepatógena y aún la muerte por insuficiencia hepática.

Una interesante forma congénita de fotosensibilización tipo III se describe en ovinos de raza Southdown y sus cruzas en Norteamérica y Nueva Zelandia. La afección, que se hereda de manera recesiva, produce una deficiente excreción de pigmentos biliares. La fotosensibilización aparece al iniciarse el pastoreo, a las 3-7 semanas de edad, y persiste durante toda la vida; la dolencia resulta mortal a menos que el ganado se críe a la sombra. Hay evidencia de que una enfermedad similar puede afectar a ovinos de raza Corriedale.

No puede pasarse por alto, finalmente, el potencial inductor de fotosensibilización tipo III de medicamentos incluidos entre las penicilinas, tetraciclinas, anilinas, fenotiazinas, tiazidas y drogas antimaláricas, por su capacidad de afectar el sistema biliar e inducir colestasis.


CUADROS DE FOTOSENSIBILIZACION DE ORIGEN INCIERTO

Suelen ocurrir cuadros de fotosensibilización cuya etiopatogenia es aún conjetural, dado que en ocasiones se hallan evidencias de daño hepato-biliar y en otras no existe certeza de ello. En general, se trata de cuadros de fotosensibilización que ocurren al pastorear el ganado en praderas formadas por plantas jóvenes –generalmente en rápido crecimiento primaveral- de distintas especies forrajeras, ordinariamente sanas.Entre tales afecciones se encuentra la fotosensibilización producida por especies del género Erodium, al cual pertenece el alfilerillo (E.cicutarium). También la llamada “trefoil dermatitis”, “dermatitis del trébolo trifoliosis”, causada por el consumo de tréboles (Trifolium_spp), la que afecta esporádicamente a rumiantes, equinos y cerdos. La enfermedad se ha observado también tras el consumo de alfalfa (Medicago_sativa) dañada por inundación, aunque igualmente por plantas aparentemente sanas; ha sido también descrito el problema en Australia por el pastoreo en Medicago_polimorpha. La llamada “fotosensibilización primaveral” tiene connotaciones similares a la anterior. La demostración de que algunas de las plantas causantes son ricas en saponinas que inducen colangiopatía ha abierto claras posibilidades a la explicación racional de tales fenómenos.

Existe también el llamado “rape scald” en Nueva Zelandia, una afección fotosensibilizante que afecta a corderos que pastorean en raps (Brassica_napus) inmaduro, una práctica infrecuente en otras latitudes. Es también necesario señalar la llamada “ enfermedad vesículo-bulosa” en cerdos, que presentan lesiones de fotosensibilización en el hocico y extremidades al transitar en pasturas infectadas por el hongo Sclerotinia_sclerotiorum; idéntico fenómeno se ha descrito en otras latitudes al irrumpir estos animales en plantaciones de apio (Apium_graveolens) y de chirivía (Pastinaca_sativa), atribuyéndose a las furanocumarinas de estas plantas –potentes AF- un rol determinante en la etiopatogenia de la afección.


TABLA N° 1
ALGUNAS PLANTAS CAUSALES DE FOTOSENSIBILIZACION

Nombres cientificos Nombres comunes Nombres cientificos Nombres comunes
Ammi_visnaga Visnaga, biznaga Lantana_ camara Lantana, bandera española
Avena_spp Avena de grano, avena forrajera Lolium_perenne Ballica inglesa
Brassica_ spp Yuyo Lupinus_spp Lupino, chocho, altramuz y otras
Chlorys_ distichophylla Paragüita Medicago_denticulata Hualputra, rodajilla
Cynodon_dactylon Chépica, pasto Bermuda Medicago_sativa Alfalfa
Erodium_cicutarium Alfilerillo Panicum_spp Pasto de la perdiz
Heliotropium_spp Jaboncillo, pasto vidrio y otros Polygonum_spp Duraznillo, sanguinaria y otros
Hypericum_perforatum Pasto o hierba de San Juan Setaria_spp Pega-pega
Kochia_scoparia Morenita Trifolium_spp Trébol


ASPECTOS CLINICOS

Los AF se activan al ubicarse en sectores de piel poco pigmentada o menos protegida de la luz solar, en los cuales se manifiestan las lesiones de preferencia. El agente fotodinámico puede también activarse al difundir al humor acuoso, por lo que muchos animales suelen presentar queratitis en forma paralela a las lesiones cutáneas. Por otra parte, la amplia distribución orgánica de altos niveles de sustancias fotosensibles puede explicar las reacciones generales descritas en los casos más graves de fotosensibilización, así como la rara ocurrencia del problema en animales de piel pigmentada o con pelaje de color oscuro.

La mayor parte de los cuadros de fotosensibilización primaria es causada por vegetales que se encuentran en rápido desarrollo y, como norma, cuando son consumidos frescos. Son escasas las referencias bibliográficas referidas a cuadros causados por plantas henificadas. La forma secundaria puede ser causada por plantas frescas, henificadas o ensiladas.

Como norma, las manifestaciones clínicas de la enfermedad aparecen tras un período de unas 12 horas tras iniciarse la activación de la sustancia fotodinámica. Los animales afectados ordinariamente muestran depresión, salivación y anorexia. Por lo general presentan fotofobia y buscan la sombra; al no encontrarla, se ubican con la cabeza en dirección opuesta al sol.

En las áreas de piel lesionada se aprecia eritema y prurito; cuando están afectadas las orejas, se observa frecuente sacudimiento de la cabeza. Al eritema sigue la edematización de la zona afectada, desarrollándose en ella una dermatitis aguda. Si la afección no es controlada con prontitud, se producen fisuras cutáneas con exudación. Es corriente la necrosis de la piel, que se esfacela y deja expuestas áreas más o menos extensas de tejido subcutáneo; estas zonas se infectan con facilidad, lo cual complica el tratamiento y oscurece el pronóstico del cuadro.

En los vacunos overos (Fig.2) las lesiones se ubican de preferencia en las zonas de piel cubiertas por pelo blanco, apreciándose un límite neto con las zonas limítrofes indemnes protegidas por pelaje de color; suelen verse comprometidas la cara, vulva, periné y glándula mamaria. En los equinos, las lesiones asientan de preferencia en la cara, orejas, ollares, labios y partes distales de las extremidades (Fig.3). La enfermedad afecta con mayor frecuencia la cara y las orejas de los ovinos, confiriendo a la cabeza (Fig.4) una apariencia desproporcionadamente grande con relación al cuerpo ("big head"). En todas las especies susceptibles también pueden presentarse lesiones en la corona de la pezuña o casco.

Fig. 2 Fotosensibilizacion grave en bovino

http://web.vet.cornell.edu/CVM/HANDOUTS/plants/index.htm

 

Fig 3. Fotosensibilizacion en equinos
http://web.vet.cornell.edu/CVM/HANDOUTS/plants/index.htm

Es frecuente la presentación de conjuntivitis y queratitis, que pueden hacerse purulentas (Fig.5). Además, puede apreciarse dificultad respiratoria como epifenómeno de cuadros graves. Los animales que cursan una fotosensibilización secundaria severa suelen presentar ictericia, depresión o excitación, temblores y marcha vacilante, probablemente como manifestaciones de una encefalopatía de origen hepático. En casos muy graves los animales pueden morir en pocas horas, aunque ello no es un suceso frecuente.

 

Fig.4 Big head (tribulosis)
Fig. 5 Queratoconjuntivitis purulenta
y lesiones en el morro
www.brisbio.ac.uk/

Un fenómeno nervioso aún no explicado satisfactoriamente es la hipersensibilidad al agua fría que suelen desarrollar los animales intoxicados con hierba de San Juan; estos sufren temblores y convulsiones al contactar con el agua fría, lo que puede acarrear muertes por inmersión al vadear cursos de agua.

 

HALLAZGOS POST-MORTEM

En cadáveres de animales que presentaron la forma primaria de la intoxicación sólo se aprecian las lesiones cutáneas. No así en aquellos que sucumbieron a la forma hepatógena, en los que es frecuente apreciar ictericia; ésta confiere al hígado una coloración amarilla o anaranjada. Por otra parte, este órgano se observa aumentado de volumen, con edema de la vesícula biliar, pudiendo ello ocurrir en conjunto con exceso de líquido en las grandes cavidades orgánicas. Al examen histopatológico el hígado revela focos de degeneración y necrosis (Fig.6) , con vacuolización, proliferación de ductos biliares y fibrosis portal.

hepren

 

tribul

Fig. 6 Lesiones hepáticas y renales en la fotosensibilizacion tipo III

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TRATAMIENTO
Considerando el rol que desempeña la irradiación solar en esta afección, es necesario colocar los enfermos a la sombra, aprovechando arboledas en los potreros, galpones u otras construcciones para tal efecto. Es conveniente, además, el tratamiento tópico de las lesiones cutáneas con quimioterápicos y medicamentos que protejan y faciliten la reparación de la piel afectada. No resulta recomendable proteger la piel afectada con lociones o cremas destinadas a bloquear la radiación ultravioleta, ya que la afección es fundamentalmente causada por radiaciones comprendidas en el espectro visible.

Se realizará una terapia de apoyo general en la medida que resulte necesario. Se preconiza la administración de purgantes salinos para evitar la absorción intestinal de los AF. Se discute la importancia de los antihistamínicos por vía parenteral en esta afección, ya que estos fármacos parecen ser útiles sólo al iniciarse la enfermedad.

Cuando la fotosensibilización es de tipo primario debe cambiarse el forraje, si ello resultare posible, o bien mezclar el alimento problema con forraje inocuo para diluir el primero. Se deberá investigar la existencia de plantas causales de fotosensibilización primaria, o de plantas hepatotóxicas que pudieren ser la causa de una fotosensibilización hepatógena; dichos vegetales deberán ser controlados y erradicados del predio en tanto ello resulte técnica y económicamente factible.


Referencias

1. Casteel SW et al. 1995. Liver disease in cattle induced by consumption of moldy hay. Vet.Human Toxicol. 37: 248.

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4. Franco DA et al. 1992. Bovine congenital erythropoietic porphyria. Comp Cont.Edu. 14:822.

5. Graydon RJ et al. 1991.Photosensitisation and crystal-associated cholangiohepatopathy in sheep grazing Brachiaria decumbens . Aust.Vet.J.68: 234.

6. House JK et al.1996. Primary photosensitization related to ingestion of alfalfa silage by cattle. JAVMA 209:160.

7. Muhammad F, Riviere JE. 2007. Dermal toxicity. En: Veterinary Toxicology: Basic and Clinical Principles (Gupta RC, ed.) Academic Press, New York.

8. Riet-Correa F. 2009. Sheep poisoning by Panicum dicotomiflorum in northeastern Brazil. Pesq.Vet.Bras. 29: 94.

(Actualizado el 22/09/2012)