RODENTICIDAS

Brometalina
Escilirrosidos
Fosfuro de zinc
Colecalciferol

Diversos roedores, de distribución mundial, constituyen plagas que causan daños económicos en cosechas, alimentos almacenados, viviendas y estructuras en general; y, como fuera reconocido hace muchos años, trasmiten enfermedades como la peste bubónica, la leptospirosis y fiebres hemorrágicas. Entre ellos cabe destacar a las especies Rattus rattus (rata negra o de los tejados), R. norvegicus (rata café, guarén) y Mus musculus (ratón doméstico, laucha), pertenecientes a la familia Muridae. Por otra parte, en Chile adquiere considerable importancia el roedor silvestre Oligoryzomys longicaudatus (ratón de cola larga),de la familia Cricetidae, transmisor de la hantavirosis.

El hombre ha ensayado los más diversos métodos para el control de roedores, que van desde los simplemente mecánicos y físicos hasta el uso de rodenticidas químicos y biológicos. Los métodos físicos y mecánicos, como el uso de trampas, construcciones a prueba de ratas y otros, resultan efectivos a pequeña escala y en situaciones específicas, pero no en casos de epidemia o ante la presencia de estos animales como plagas, por lo que son los métodos químicos de control los que más han sido empleados.

Como fases del proceso de evolución de los rodenticidas químicos se comenzó utilizando diversos tóxicos de acción rápida, como la escila roja, fosfuro de zinc, sulfato de talio, sulfato de estricnina, fluoroacetato de sodio (1080), alfa-naftil tiourea (ANTU) y muchos otros, que se fueron descartando por su elevada toxicidad en otros animales y el hombre, así como por la ocurrencia de numerosos accidentes causados por defectuosa manipulación y almacenamiento, muchos de consecuencias fatales; además de su baja efectividad porcentual momentánea, que generaba gastos excesivos en aplicaciones frecuentes.

 

ANTICOAGULANTES

La línea de investigación iniciada a raíz de un grave síndrome hemorrágico sufrido por bovinos y equinos en Norteamérica, el cual fuera provocado por consumo de heno de trébol dulce (Melilotus alba) azumagado, permitió demostrar que las cumarinasde la planta eran transformadas por los hongos en un potente anticoagulante (dicumarol). Con el nombre de warfarin, esta sustancia empezó a utilizarse como raticida hacia 1940; le siguieron otros productos de primera generación (coumarin, indandiona, clorofacinona, difacinona, cumatetralil), caracterizados por tener corta vida media y requerir de dosis repetidas para producir la intoxicación.

dicumarol

Ambos aspectos fueron notablemento mejorados en los productos de segunda generación, como dipacinona y pindona, que requieren generalmente de una sola dosis para producir la intoxicación. Productos de tercera generación son difenacoum, bromadiolone, brodifacoum, difenacoum, flocoumafen y difethialone, que han surgido como respuesta a la resistencia desarrollada por los roedores a los productos de primera y segunda generación. Debe enfatizarse que las plantas del género Melilotus son silvestres en Chile y no constituyen un recurso forrajero, por lo que no revisten riesgo toxicológico.

El dicumarol y sus derivados se absorben por vía oral y también por la piel, teniendo como órgano blanco al hígado. Allí interfieren competitivamente el metabolismo de la vitamina K. Esta es producida por vegetales (vitamina K1=fitoquinona) y por microorganismos intestinales (vitamina K2=menaquinona), siendo la vitamina K3 (menadiona) un producto de síntesis. Cualquiera sea su forma, la vitamina se inactiva ( “vitamina K epóxido”) tras ser utilizada por los hepatocitos para la síntesis de factores de la coagulación II,VII,IX y X; es reactivada mediante un proceso en el cual la enzima “vitamina K epóxido reductasa” desempeña un rol clave. La vitamina es almacenada por el hígado en forma de vitamina K activa, con lo cual reanuda su ciclo. Los rodenticidas anticoagulantes inactivan a la enzima antes señalada, con lo cual la vitamina no puede ser reactivada y deriva de ello una grave coagulopatía.

 

Toxicidad
Todas las especies son susceptibles a la intoxicación por rodenticidas anticoagulantes. Los individuos en edades extremas son más susceptibles que los jóvenes y adultos a la intoxicación. Esta aparece generalmente por consumo de cebo tóxico; es factible -aunque no frecuente- la presentación del cuadro por consumo de animales muertos por estos rodenticidas.Se estima posible la presentación de intoxicación cuando se ingiere una dosis igual o superior al 10% de la LD50 para la especie.

Aspectos clinicos de la intoxicacion
En la presentación y curso de cuadros tóxicos intervienen el tipo de producto, la cantidad de veneno absorbida, el tiempo transcurrido desde su ingestión y la magnitud de los fenómenos hemorrágicos que hayan provocado. Así, con alguna frecuencia ocurren cuadros sobreagudos (muerte sin síntomas) o agudos (violentos y de rápida evolución) debidos a grave hemorragia encefálica o pericárdica. Sin embargo, la presentación más frecuente es de tipo subagudo, en el cual la sangre se hace incoagulable entre 2 a 5 días después de haber ocurrido la exposición al tóxico; el período de latencia obedece a la existencia de factores de la coagulación formados antes de la ingestión del veneno, que deben depletarse para que se produzca el cuadro hemorrágico.Generalmente se observa una presentación gradual del cuadro, que se inicia con síntomas vagos tales como letargia, debilidad, anorexia; estos pueden pasar desapercibidos para el amo o encargado, quienes sólo suelen notar intolerancia al ejercicio.

En los cuadros más avanzados corrientemente se aprecian uno o más de los siguientes fenómenos:
- Depresión, anorexia, palidez de mucosas
- Epistaxis
- Emisión de sangre no coagulada por la vulva, simulando celo inminente en la perra
- Emisión de sangre no coagulada con los excrementos (hematoquecia), o bien fecas alquitranadas (melena)
- Hematuria
- Presentación de uno o más hematomas sin causa aparente, o por traumas mínimos (sacudimiento de orejas, por ejemplo).
- Dificultades en la locomoción (hematomas intra o intermusculares, hemartrosis)
- Hemorragia conjuntival (petequias, equímosis),escleral o de la cámara anterior del ojo (hifema)
- Tos (hemorragia pulmonar), disnea (hemotórax)
- Dolor abdominal y signo de chapoteo positivo (hemoperitoneo)
- Debilidad, disnea, taquicardia, como producto de la intensa anemia

Diagnostico
Debe sospecharse la intoxicación al apreciarse hemorragia incontrolable por cualquiera de las cavidades naturales, como también por la presentación de hematomas auriculares, sublinguales u otros sin causa aparente. Para el diagnóstico debe considerarse la exposición previa del paciente a cebos rodenticidas a base de anticoagulantes o la posible exposición a cadáveres de roedores intoxicados con tales cebos. El consumo de cebos tóxicos ubicados en las cercanías de acequias, bodegas de alimentos y tarros basureros es causa corriente de intoxicación.

hema
Hematoma auricular

Los análisis hematológicos rutinarios revelan inicialmente anemia regenerativa normocítica normocrómica, que cambia a macrocítica a las 72 horas, con recuento plaquetario normal o levemente subnormal. Las pruebas de hemostasis relevan elevado tiempo de coagulación, de protrombina y de tromboplastina parcial. El tiempo de coagulación puede encontrarse aumentado antes de que aparezcan los primeros síntomas del problema. En animales asintomáticos pero sospechosos de haber consumido rodenticidas anticoagulantes, es recomendable realizar el tiempo de protrombina basal, repitiéndolo a las 48 y 72 horas.No debe administrarse vitamina K en este período, ya que ello puede falsear los resultados.

A la necropsia se observa hemorragia masiva interna y falta de coagulación postmortal en las cavidades cardíacas.Puede realizarse la búsqueda de rodenticidas anticoagulantes en muestras de sangre entera, hígado, contenido gástrico y cebo sospechoso, aunque no se recurre a estos análisis en forma rutinaria; todas las muestras deben enviarse refrigeradas al laboratorio.

En el diagnóstico diferencial deben tomarse en consideración las trombocitopatías de tipo idiopático o autoinmunitarias, hemofilia, enfermedad de von Willebrand, así como trastorno hepáticos crónicos y DIC entre las causas más frecuentes de grave diátesis hemorrágica.

Tratamiento
El paciente debe mantenerse lo más tranquilo posible, evitando innecesarias manipulaciones para evitar hemorragias. Toda intervención quirúrgica se postergará hasta que se haya restablecido la hemostasis.

Si la pérdida de sangre es severa, la volemia debe recuperarse con sangre entera fresca, que además aporta factores de la coagulación. La sangre fresca (hasta 24 horas de su obtención) debe ser citratada (citrato de sodio 3,85%= 1 ml por 9 ml de sangre) y perfundirse por vía endovenosa, en dosis de 10-20 ml/kg de peso y a una velocidad de 4-6 ml/minuto. A los 10 minutos de iniciada la transfusión, y en adelante cada 30 minutos hasta 2 horas post-transfusión, debe controlarse la temperatura,color de mucosas, frecuencia cardíaca y respiratoria para detectar precozmente la presentación de shock. Si la anemia o hipovolemia no son severas, puede recurrirse a transfusión de plasma (9 ml/kg), el cual puede conservarse a - 70°C hasta por 12 meses, o bien a soluciones electrolíticas.

En todos los casos debe utilizarse una terapia intensiva a base de vitamina K1, cuyos resultados son mejores que los obtenidos con otras formas de la vitamina por actuar de forma inmediata y porque su acción se extiende a 12 horas. Si bien se ha preconizado un tratamiento de ataque por vía endovenosa cada 12 horas, en dosis de 3-5 mg/kg para caninos y felinos, es posible la ocurrencia de fenómenos anafilácticos graves y por ello esta forma de tratamiento no se utiliza corrientemente. La vitamina puede inyectarse por vía SC o IM, utilizando agujas del menor diámetro posible para evitar hemorragias locales. Para animales pequeños se recomiendan dosis de 0.25-2.5 mg/kg en caso de intoxicación por rodenticidas anticoagulantes de corta acción, y de 2.5-5 mg/kg para el tratamiento de productos de efecto prolongado. Para equinos se utilizan dosis no superiores a 2 mg/kg y para bovinos el máximo recomendado es de 1.5 mg/kg.

En caninos y felinos el tratamiento inyectable se suspende al recuperarse la coagulación sanguínea, reemplazándose por administración oral en dosis de 2.5- 5 mg/kg/día por tiempo suficiente. Si bien numerosos casos se recuperan dentro de 5 días, en no pocas oportunidades pueden producirse recaídas hasta 3-4 semanas después, al suspenderse el tratamiento antes de tiempo. De hecho, la recomendación general es continuar el tratamiento por 10-14 días para los compuestos de primera generación, y entre 21-30 días para los de segunda y tercera generación.Los hematomas y las hemorragias por las cavidades naturales se resuelven espontáneamente durante la convalecencia del paciente, período en que debe extremarse el cuidado para evitar traumatismos y en el que se atenderá a un adecuado soporte nutricional del paciente.

 

BROMETALINA

Este rodenticida está clasificado dentro de los compuestos difenilamínicos usados contra los roedores resistentes al warfarin.La brometalina desacopla la fosforilación oxidativa en el Sistema Nervioso Central y en las mitocondrias hepáticas, resultando de ello una reducción de ATP y depresión en la funcionalidad de la bomba del Na/K; de ello resulta una gradual incapacidad de las células para mantener los gradientes osmóticos, lo que causa edema cerebral, acumulación de flúido en las vainas de mielina y alta presión del líquido céfalo-raquídeo, con falla de conducción de los impulsos nerviosos en la médula espinal; el paciente muere por parálisis respiratoria.

bromet

Brometalina

La brometalina produce en caninos dos cuadros diferentes, según la dosis ingerida. El cuadro agudo se presenta tras la ingestión de una dosis elevada, apareciendo bruscamente dentro de 24 horas de la exposición al veneno con síntomas como anorexia, temblores, hiperestesia, afonía, carreras sin rumbo de tipo episódico, ataxia, convulsiones, hipertermia y rigidez de los músculos extensores en las extremidades anteriores (fenómeno de Schiff-Sherrington), coma y muerte en 15 -60 horas. Con dosis menores, el cuadro clínico se produce de manera gradual y progresiva dentro de 3-14 días de la exposición, manifestándose por vómito, temblores musculares, hiporreflexia, depresión y parálisis posterior que puede ser ascendente.El análisis histopatológico revela espongiosis difusa de la sustancia blanca causada por vacuolas llenas de líquido en las vainas de mielina.Es frecuente la recuperación espontánea en 2-4 días de los casos menos graves.

El pronóstico es grave en el cuadro agudo, o al aparecer síntomas severos en el cuadro retardado. Debe diferenciarse esta intoxicación de la rabia, distemper y otras enfermedades que cursan con encefalitis.Otros tóxicos pueden causar síntomas similares, como estricnina, insecticidas organofosforados, carbamatos y organoclorados, permetrina y metaldehido, entre los más frecuentes.La presencia simultánea de edema cerebal y rigidez de los miembros anteriores motiva fuerte sospecha de intoxicación por brometalina.

La brometalina es altamente tóxica para los felinos. La intoxicación produce en el gato ataxia,tetraparesia o parálisis con rigidez de los músculos extensores, depresión, anisocoria, nistagmo, opistótono y convulsiones.

El tratamiento es de tipo sintomático, ya que no existe antídoto para esta intoxicación.El edema cerebral se trata con manitol o furosemida y corticoides, usándose diazepam o barbitúricos para el control de las convulsiones. En los cuadros agudos el tratamiento es frecuentemente ineficaz.

FOSFURO DE ZINC


Este producto (Zn3P2) es un polvo gris opaco cuya capacidad tóxica deriva de que a pH ácido origina el gas fosfina (PH3), por lo que en el estómago del cadáver se detecta olor a ajo o acetileno; la sustancia es fuertemente emetizante debido a la grave inflamación de la mucosa gástrica, siendo -además- irritante pulmonar. El fosfuro no transformado se absorbe y provoca compromiso hepático, renal y cardíaco. Los gatos pueden intoxicarse por consumo de roedores muertos por este tóxico.

Los síntomas de intoxicación pueden aparecer entre 15 minutos y 4 horas de la ingestión del tóxico (presentación rápida), o entre 12-18 horas (presentación lenta), por la mezcla de productos de fosfuro de acción rápida y retardada en el mismo rodenticida. El cuadro se inicia con vómito (a menudo con sangre) y cólico severo; a veces hay hiperestesia y convulsiones, aunque es más corriente la presentación de ataxia y postración. La muerte ocurre por paro cardiorrespiratorio. La necropsia revela intensa gastroenteritis, olor típico en el estómago, congestión hepática y renal, edema pulmonar. Las muestras de contenido gástrico para análisis de fosfuro de zinc o fosfina deben preservarse congeladas en envases que no permitan su contacto con el aire.El tratamiento es sintomático. Se preconiza administrar una suspensión de hidróxido de aluminio y magnesio para elevar el pH del estómago y reducir la producción de fosfina; la misma suspensión protege a la mucosa gástrica de la severa inflamación.

 

ESCILIRROSIDOS


La escila roja (red squill) proviene de la cebolla albarrana (Urginea maritima). Se trata del más antiguo rodenticida, el cual resulta muy seguro para los animales domésticos porque es fuertemente emetizante, poco palatable y debe ingerirse en alta dosis para que produzca intoxicación. El producto natural ha dado origen a derivados de síntesis (“escilirrósidos”), presentes en diversos rodenticidas.

Los síntomas de intoxicación por escilirrósidos aparecen durante las primeras 12 horas de la ingestión del tóxico, con vómito frecuente y signos derivados del compromiso del SNC: ataxia, hiperestesia, convulsiones alternadas con períodos de depresión, muriendo el paciente en 2-3 días. La necropsia revela intensa gastroenteritis, a menudo hemorrágica, y congestión de diversos órganos y de vasos mesentéricos. El tratamiento es sintomático.


COLECALCIFEROL


Los raticidas a base de colecalciferol (vitamina D3) se han desarrollado como resultado de la resistencia desarrollada por diferentes roedores al warfarin; existen productos a base de colecalciferol puro, o bien este acompaña al warfarin o sus derivados en distintas combinaciones.

La sustancia produce una clásica intoxicación por vitamina D. El colecalciferol aumenta la absorción intestinal y la reabsorción renal de calcio, y además promueve osteolisis; en consecuencia, aumentan paralelamente el calcio y el fósforo en circulación, lo que genera intensa calcinosis (calcificaciones metastásicas de tejidos blandos), especialmente en el riñón, hígado, corazón, aorta y tracto gastrointestinal.

Los animales afectados muestran anorexia, letargia, debilidad, vómito, diarrea, polidipsia, poliuria y -raramente- convulsiones. La bioquímica clínica muestra hipercalcemia, hiperfosfatemia y azotemia.El urinálisis revela hipostenuria (densidad urinaria 1002-1006), con proteinuria y glicosuria. Las lesiones incluyen calcificación de la mucosa gástrica, miocardio,arterias coronarias,vías aéreas terminales, páncreas y vejiga, con cambios degenerativos en el riñón (que se aprecia moteado) y el corazón.La tiroides puede observarse aumentada de tamaño y pálida.El radiodiagnóstico suele revelar el carácter radio-opaco de los riñones.Esta afección debe diferenciarse de la hipercalcemia producida por tumores malignos, de la hipercalcemia juvenil y del hiperparatiroidismo.Deben también descartarse la piometra, diabetes mellitus y enfermedades renales inductoras de hipostenuria.

El tratamiento busca evitar ulterior absorción del tóxico al estimular el vómito y administrar carbón activado en dosis repetidas si la exposición ha ocurrido antes de 3 horas. El paciente debe recibir hidratación intensiva con suero fisiológico, recurriéndose a diuresis forzada mediante furosemida (2.5-4.5 mg/kg por vía oral, 3-4 veces al día); no deben usarse diuréticos tiazídicos porque reducen la excreción renal de calcio.

Para manejar la hipercalcemia se recurre al pamidronate, un bifosfonato usado en medicina humana para tales efectos, en dosis de 1.3-2 mg/kg; se administra por vía endovenosa diluido en suero fisiológico y durante un período de 2 horas.Para evitar los efectos tóxicos del calcitriol se utiliza dexametasona (1 mg/kg subcutáneo o endovenoso, 4 veces al día) o prednisona (2-3 mg/kg por vía oral, 2 veces al día).Idealmente deben realizarse análisis hemáticos de calcio, fósforo, urea y creatinina cada 12 horas.

Referencias

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5. Petterino C, Paolo B. 2001.Toxicology of various anticoagulant rodenticides in animals. Vet. Human Toxicol. 43: 353

6. Tiwari RM, Sinha M. Veterinary Toxicology. Oxford Book Company, Jaipur, 2010.

( Actualizado el 18/02/2013)