INSECTICIDAS PIRETROIDES

Las piretrinas son insecticidas naturales obtenidos de ciertas especies de crisantemos o piretros, sustancias que en la actualidad han sido reemplazadas por productos de síntesis ("piretroides"), más estables que las piretrinas naturales y con mejor efecto residual. En la búsqueda de piretroides poco tóxicos para los mamíferos, altamente eficaces en baja dosis para la lucha contra insectos y de baja persistencia ambiental, estas sustancias han evolucionado desde los productos de primera generación (aletrina) a los de segunda (tetrametrina, resmetrina, bioresmetrina, bioaletrina y fonotrina), tercera (fenvalerato, permetrina) y a los actuales de cuarta generación, que incluye a cipermetrina, decametrina y otros que cumplen con los requisitos buscados.

Estas sustancias son hoy ampliamente utilizadas en productos comerciales para el control de insectos en el ganado, el hogar y animales de compañía. Los productos utilizados para el control de pulgas en pequeñas especies (champús, rocíos, baños, collares, productos spot-on) constituyen la fuente principal de intoxicación por estas sustancias. Siendo compuestos lipofílicos, los piretroides tienen buena absorción por casi todas las rutas; sin embargo, la rápida hidrólisis de los enlaces de tipo ester en el tracto digestivo resultan en una baja toxicidad por vía oral. Por otra parte, los compuestos absorbidos son rápidamente metabolizados, lo que también reduce la toxicidad de estas sustancias.

Los piretroides se clasifican en tipo I (carentes del grupo alfa-ciano-3-fenoxibencilo) y tipo II (que poseen tal grupo). Las piretrinas y los piretroides de tipo I actúan sobre los canales de sodio, prolongando la conductancia del sodio y reduciendo la del potasio, lo cual resulta en descargas repetitivas de los nervios. Algunos representantes del tipo I, como aletrina, pueden afectar también a los receptores nicotínicos de acetilcolina. Los piretroides de tipo II actúan igualmente sobre los canales de sodio, depolarizando la membrana de las neuronas, pero también deprimen la unión del GABA y el glutamato en los receptores respectivos. La toxicidad de los piretroides tipo II es superior a la de los piretroides tipo I. La más tóxica de estas sustancias es la decametrina la cual, sin embargo, posee un coeficiente de seguridad 60 veces mayor que el del malatión (un insecticida organofosforado sólo débilmente tóxico).

Si bien los piretroides no se absorben prácticamente por la piel, son alergizantes y pueden causar dermatitis (especialmente los de tipo I). Los felinos son más susceptible que otros animales a la intoxicación por estos productos debido a la insuficiente conjugación hepática por glicuronato típica de esta especie; ello hace que los insecticidas piretroides deban formularse en menores concentraciones para uso en felinos, y que -con gran frecuencia- las intoxicaciones ocurran en éstos por el uso de productos formulados para ser usados en caninos u otras especies. Se observa alta variación individual a una misma dosis y vía de exposición a piretroides en felinos.

Los síntomas de intoxicación suelen ocurrir varias horas después de la exposición al tóxico, aunque existen casos de presentación retardada (hasta 24 horas). El cuadro clínico puede manifestarse con temblores, tialismo, vómito, depresión o hiperestesia, hiperactividad, parestesias, convulsiones, disnea y muerte. Sin embargo, el cuadro es generalmente reversible, recuperándose los pacientes dentro de 24 -72 horas. El nivel de acetilcolinesterasa en esta intoxicación se encuentra dentro de su rango normal.El tratamiento de la afección es de tipo sintomático.

Referencias

1. Dickinson PJ, LeCouter RA.2004.Feline neuromuscular disorders. Vet Clin North Am: Small Anim Pract 34:1307

2. Ensley S. Pyretrhins and pyrethroids. En: Veterinary Toxicology: Basic and Clinical Principles (Gupta RC, ed.) Academic Press, New York, 2007

3. Tiwary RM, Sinha M. Veterinary Toxicology. Oxfod Book Company, Jaipur, 2010.

(Actualizado el23/02/2013)